Sr. director:
Estoy de acuerdo con María Minera (Letras Libres, junio de 2005) en que la idea de la Compañía Nacional de Teatro de escenificar tres obras de Shakespeare es una medida desesperada. Puedo incluso estar de acuerdo con sus puntos de vista críticos sobre alguna de las puestas en escena. Y, sin embargo, la patada de ahogado de la cnt está funcionando: hasta Letras Libres, que desde sus inicios ha mostrado un desprecio absoluto por el teatro (ver como ejemplo el num. 7, de 1999, donde en el recuento de “Un siglo de literatura” la dramática ni siquiera existió), ha abierto un espacio para comentarla. –
Yo escribo
“Para nuestro regocijo o para nuestra desgracia, las contingencias de la realidad ejercen una gran influencia sobre lo que escribimos”, dice Natalia Ginzburg en su libro…
Tomás Segovia: Ajedrez de signos rotos
Además de primer jefe de redacción de Plural, Tomás Segovia fue un admirable poeta y crítico. En un revelador ensayo sobre la experiencia lírica, utilizó la figura del ajedrez para responder a…
Cuando los pediatras recetan libros
Si en tu campaña se puede reemplazar la palabra “lectura” por, digamos, “zanahorias” o “verduras” y la frase sigue teniendo sentido, entonces no tienes ni idea de nada, salvo quizá de alimentación.
Un diccionario a debate
El Diccionario de la lengua española de la Real Academia Española, más conocido como drae, define identidad en sus acepciones 2 y 3 (2001: s.v. identidad), como,…
RELACIONADAS
NOTAS AL PIE
AUTORES


