Es interesante el balance –creo que muy negativo– que Ricardo Cayuela Gally y Rafael Lemus hicieron de la celebración del bicentenario mexicano (Letras Libres, 114). Sobre todo, porque parece que allí ha sucedido como aquí: mucho preparar, mucho hablar, mucho cargo –¡Felipe González fue nombrado embajador para la celebración de los Bicentenarios de la Independencia de las Repúblicas Iberoamericanas, así, con todas sus letras!– para nada. Es difícil saber si España tenía mucho que celebrar, la verdad, pero, si se puso tanto énfasis y tanto se prometió, algo se podría haber hecho. Pero claro, eso habría significado tener ideas en política exterior. ~
Alma revistera
Guillermo Sheridan Breve revistero mexicano Ciudad de México, IIF-UNAM, 2019, 400 pp. Hasta hace no mucho, todo grupo de jóvenes con inquietudes literarias que se respetara llegaba más…
Toronto 2023: todo está en tu cabeza
Una selección de películas exhibidas en el Festival Internacional de Cine de Toronto donde fueron recurrentes las historias que cuestionaban el rol de la memoria o que mostraban los riesgos de…
Autocrítica liberal
El liberalismo, ha escrito Michael Walzer, “es una doctrina extraña, que parece continuamente dedicada a socavarse, a desdeñar sus propias tradiciones y a producir en cada generación…
Despedida de Gonzalo Rojas
Las palabras arden Ante la reciente muerte de Gonzalo Rojas en su natal Chile, es justo subrayar que tenía dos cualidades que, por desgracia, no suelen ir juntas en el mundo…
RELACIONADAS
NOTAS AL PIE
AUTORES


