La lámpara de queroseno. El sol mandelstamiano.
Las lámparas de queroseno no alumbran hace tiempo.
Hay poco pan y agua, poco juego y sal.
Todo es muy aburrido, solitario, opaco y oscuro.
El sol mandelstamiano inspiró y recompensó
con su luz brillante señalando el camino hacia el cielo.
En la miseria acrecienta la fortaleza y el fuego.
A su lado no temo al hambre, al frío, al bochorno ni al tifo.
Las lámparas de queroseno comenzaron a crujir bajo las piernas.
Nuestro tiempo pasó, destelló, se marchitó.
El viejo pianista se entristece por las canciones idas.
Todo fue alegre y deslumbrante, ruidoso y calido… –
Arseni Zamostiánov (1977): Publica desde los trece años en revistas y periódicos. Con la cabeza en la arena es su primer libro.
— Traducción y notas de Jorge Bustamante García
Vislumbres de la India
Bruno Barbey, Steve McCurry y Raghu Rai pertenecen a la agencia Magnum y representan lo mejor de la fotografía de hoy. Este Portafolios es, al mismo tiempo, un recorrido por el mosaico vital…
¿El Presidente de los Estados Unidos?
En el año 2000, los votantes estadounidenses convirtieron la elección presidencial más en un concurso de popularidad de secundaria que en un proceso reflexivo e inteligente para elegir al…
Portafolios
Las cifras que se desprenden del Informe del estado actual de la investigación en torno al homicidio del licenciado Luis Donaldo Colosio que presentó la Subprocuraduría Especial a cargo de…
Días extraños en la Costa Azul
En realidad, la Costa Azul no es un lugar sino un estado mental que se extiende a lo largo de cientos de kilómetros de playas, promontorios, yerbazales arbolados, restaurantes de…
RELACIONADAS
NOTAS AL PIE
AUTORES


