Señor director:
Escribo desde Venezuela y cuando observo lo que Villoro es capaz de hacer con una fotografía [Letras Libres no. 83], cuando termino de leer su excelente novela El Testigo, me embarga una especie de vergüenza ajena por los “distinguidos” miembros del Premio Rómulo Gallegos a quienes Villoro sólo les sirvió para colocarlo en la lista de los oscuros finalistas mientras se premiaba a un escritor español muy menor pero que había hablado bien de la manoseada revolución chavista. En Venezuela hay una legión de lectores clandestinos que reconocen a Villoro como heredero de esa magnífica literatura que es la mexicana. –
El lugar del CIS en la democracia y la ciencia
El CIS no puede mirarse en el mismo espejo en que se miran los institutos de investigación privados en España. Se tiene que comparar con las instituciones públicas de investigación social de…
Recado para Ingrid Betancourt
Ingrid: Le pido ante todo perdón por escribirle cuando no la conozco y sólo a últimas fechas se me ha hecho presente, aunque lleva más de dos mil días de…
Emisiones y omisiones
¿Entendería usted que el gobierno pudiera obligar a Letras Libres a insertar publicidad, gratuita, de los partidos políticos respetando proporcionalmente el…
Sundance 2021: una falla y ocho aciertos
Desde que surgió a fines de los setenta, el festival de Sundance ha sido la principal plataforma de cine independiente en Estados Unidos. Aunque se dice que este tipo de cine ya derivó en…
RELACIONADAS
NOTAS AL PIE
AUTORES


