Los relatos de Deborah Eisenberg abordan las relaciones personales y los personajes parecen estar un poco perdidos; como recién levantados de una siesta a destiempo.
Los finales de los relatos son como las familias según Tolstoi: todos los felices se parecen entre sí. Los finales infelices, en cambio, son desgraciados a su propia manera. Y eso, en…