La muerte de 39 migrantes en Ciudad Juárez es el resultado de una política migratoria cuyo objetivo es detener el tránsito de personas a toda costa, y que criminaliza a quienes buscan una vida mejor.
El fantasma de la tortura, que se creía exorcizado, hoy recorre Estados Unidos con un presidente que exalta sus virtudes y el nombramiento de una torturadora a dirigir la CIA.